Como una mala experiencia califica José Romero ese 24 de diciembre de 2012 que le dejó una lección para toda la vida. Era la primera vez que se embriagaba hasta ese nivel: tomó distintos tipos de alcohol en cantidades exorbitantes, por lo que al terminar el tradicional festejo familiar se acostó sin más, enfrentándose a los múltiples malestares que acarrea una ‘borrachera’.

Publicado en Tendencias

Lo más leído Barranquilla