Liverpool se consagra campeón de la Champions League

Sábado, 01 Junio 2019 16:20
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Los jugadores del Liverpool celebran el primer gol del juego. Los jugadores del Liverpool celebran el primer gol del juego. Foto tomada de Twitter.

Un penal transformado en grito de gol por parte de Mohammed Salah y un disparo desde el borde del área por parte de Divock Origi sentenciaron el resultado final que convierte al Liverpool, dirigido por Jürgen Klopp, en el mejor equipo del viejo continente.

El ambiente estaba servido en Madrid para uno de los acontecimientos más importantes del deporte mundial. La ambientación corrió por la cuenta de los hinchas que llenaron de colorido las gradas de un Wanda Metropolitano colmado por la fiesta del deporte.

Antes de comenzar el partido, la banda americana Imagine Dragons colocó la cuota musical con un show de cinco estrellas, donde la banda interpretó grandes éxitos como "Radioactive", "Thunder" y "Believer". En el espectáculo hubo fuegos artificiales y una gran percusión donde el vocalista Dan Reynolds descargó su energía.

No hubo tiempo para más muestras artísticas cuando los jugadores emprendieron el paso hacia el terreno de juego. Se hizo un corto silencio y luego el público irrumpió en gritos incontenibles por la emoción de ver a los ídolos tan cerca del momento esperado. Sonó el himno del torneo, entonado por una orquesta sinfónica, y acto seguido el saludo protocolar. Luego un último calentamiento y todo estuvo listo para el anhelado pitazo inicial. 

El árbitro Damir Skomina llevó el silbato a la boca y dio inicio al fútbol. Solo pasó un minuto de juego cuando llegó la primera acción polémica. Salah entra por una de las esquinas del área grande y es interceptado en marca, luego intenta pasar la pelota hacia Firmino, que estaba mejor posicionado, y el esférico puedo haber llegado a su destino, de no ser por Sissoko que se interpone interrumpiendo la trayectoria de la pelota con la mano. El juez señala el punto blanco y hubo dos reacciones: La celebración entre los jugadores del Liverpool y la desconcertación entre los dirigidos por el argentino Mauricio Pochettino.

La pelota va al punto blanco y Salah manda el balón al fondo de la red. Uno por cero en dos minutos de partido.  

El fútbol siguió su curso, pero hubo un espectáculo más mientras el mundo del deporte se paralizaba con el balón que corría en el cesped del teatro madrileño. La modelo Kinsey Wolanski, reconocida por ser portadora de atributos corporales que no le contribuyen a la hora de pasar desapercibida, comenzó a correr libremente por el campo hasta ser detenida por las autoridades cuando el marcador señalaba los 17 minutos de partido. En su recorrido, se pudo notar qué decía el mensaje inscrito en el traje que portaba: "Vitaly Uncensored".

Cabe mencionar que Vitaly Uncensored es un portal web dedicado a la publicación de contenidos para adultos. 

Siguiendo con las acciones del juego, no hubo mucho más para destacar en un primer tiempo que pesó más por intensidad que por brillantez. Daba la sensación de que ese penalti se había incrustado como un cuchillo en el alma de un Tottenham que intentó por muchas vías, pero que todas tenían el fracaso como destino final.

A los dirigidos por Pocchetino les pesó a pesar del corazón que le pusieron a la quimera de la remontada. Se intentó primero con fútbol y al paso de los minutos, el desespero se convirtió en la mejor alternativa. Mostró un juego más combinativo sin suerte en la primera mitad y viendo la imposibilidad de poner en dificultades a Alisson optó por la directa, entrando en el toma y dame dispuesto por un Liverpool dispuesto a sentenciar a la contra.

El Liverpool pegó de entrada y de penalti marcó Salah y al final, en el minuto 87, sentenció Origi, el tipo que sentenció al Barça en Anfield y que redondeó el éxito del equipo rojo. No se puede dejar de elogiar el trabajo de un portero inmeso, Allison, que atajó y atajó a lo largo y ancho del juego y que, en los cinco últimos minutos de juego, tapó cuatro jugadas clave.

También Van Dijk lució bien y también lo hicieron Salah y Fabinho, como siempre. Un año después de ser destrozado en Kiev, la suerte le devolvió a Klopp lo que entonces le pudo quitar por los errores de Karius o por cualquier excusa que un año de reflexiones puedan anotar hasta ahora. El equipo pegó muy pronto, supo sufrir y sentenció casi al final. Ahora la sexta corona va de camino a Anfield, un teatro donde se vale soñar.

Visto 66 veces Modificado por última vez en Sábado, 01 Junio 2019 17:22

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