Por: Luis Ramos Palacín

En calidad de imputado, pero en libertad, quedó Sebastián Castro Molina, quien el pasado 9 de julio se había entregado a las autoridades, que procedieron a capturarlo por ser el propietario de la maleta de Rappi que cuatro días antes utilizó el asesino de Angélica María Ruiz Vega, la empleada doméstica que trabajaba para una familia del barrio El Limoncito, en el norte de Barranquilla.

Publicado en Barranquilla