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El Comunicador

“El amor al arte y a Barranquilla es la revolución que se da en la Vía 40”: Gabriela Arango
Gabriela Arango y Pedro Vergara, el 'Che barranquillero', en la 13º edición del Premio Ernesto McCausland Sojo. Foto: El Heraldo.
24 mayo, 2026

“El amor al arte y a Barranquilla es la revolución que se da en la Vía 40”: Gabriela Arango

La estudiante de Comunicación SocialPeriodismo de la Universidad Autónoma del Caribe, en conversación con El Comunicador habló sobre su experiencia al recibir el Premio Ernesto McCausland Sojo por su crónica El Che: Carnaval, fe y revolución’, en la categoría Nuevos Contadores de Historias.

Por Isa Charris

El Carnaval de Barranquilla no se limita a una fiesta, se construye desde la cotidianidad de sus hacedores. Así lo demostró Gabriela Arango Estrada con la pieza audiovisual que la hizo merecedora de este reconocimiento, en el cual profundiza en la figura de Pedro Vergara, habitante del barrio Las Palmas y creador de uno de los disfraces individuales más conocidos de la fiesta: el Che Guevara barranquillero.

Llevarse este galardón no fue una tarea menor. Durante la decimotercera versión, el premio Ernesto McCausland rompió su propio récord con más de 70 trabajos postulados, convirtiéndose en una de las galas más competitivas e importantes de los últimos años. Fue en este marco de alta exigencia donde la propuesta de la joven realizadora brilló con luz propia.

En esta producción, Arango captura con sensibilidad la complejidad humana de un personaje que busca dejar un legado y que se identifica con la identidad del líder revolucionario. Sin embargo, la propuesta narrativa de la joven directora destaca al mostrar cómo esa convicción convive con una vida de fe firmemente católica.

Detrás de esta caracterización existe una labor que nace del corazón y de una pasión que en la Vía 40 se vive al 1000 %. Si bien la Batalla de Flores representa el momento de mayor afluencia durante las carnestolendas, la realidad del hacedor se transforma en los días posteriores al desfile, cuando el público disminuye en los palcos. Es en ese escenario, bajo el inclemente sol, donde se evidencia el verdadero valor del artista que, como explica Gabriela, “vive de los aplausos” y se entrega por completo.

Esa constancia de Pedro Vergara, quien da el todo por el todo no solo durante los desfiles sino cada día de su vida, es el reflejo de la visión con la que Arango lideró el proyecto: “Para mí, el amor también es revolución. En este caso, el amor al arte, el amor a Barranquilla es la revolución que se da en la Vía 40”, enfatiza.

Gabriela Arango recibe estatuilla del Premio Ernesto McCausland Sojo por su crónica ‘El Che: Carnaval, fe y revolución’, junto al protagonista de su historia, Pedro Vergara. Foto: El Heraldo.

Registrar la vigencia del personaje fuera del calendario festivo y demostrar que el Che es una identidad ininterrumpida durante el año se convirtió en uno de los mayores aciertos de la producción. A través de su investigación, la realizadora identificó que la cotidianidad de Pedro se transforma prácticamente en su propio espacio de representación.

“Inspira porque es un acto performativo lo que hace en los 365 días del año. Sus familiares y vecinos le dicen el Che, él se considera el Che”, detalla. Además, compara su constancia con la de un actor que interpreta su papel diario para perfeccionar el oficio. En ese punto es donde las expresiones artísticas se unen con la pasión periodística de conocer la historia profunda de este ícono popular.

Este galardón no solo respalda el talento joven, sino que sitúa la propuesta de Arango al lado de grandes referentes de la región. Durante la premiación, la reconocida reportera gráfica y editora de fotografía de El Heraldo, Josefina Villarreal, fue condecorada con el premio a Vida y Obra junto con el Turbante de la Tradición por su impecable trayectoria.

La joven cronista manifiesta sentirse orgullosa de la propuesta lograda al demostrar que, a pesar de las múltiples entrevistas que existen del personaje en internet, este no deja de sorprender en cada testimonio. Por ello, afirma con mucha seguridad: “El Che todavía existe, el Che está vivo, el Che barranquillero aún hace revolución en la Vía 40”, concluye.

El periodismo cultural de la región se alimenta precisamente de ese contraste entre las nuevas miradas, las perspectivas emergentes y el legado de quienes ya han abierto camino. Contar el Carnaval desde la memoria viva demuestra que, más allá de la técnica, el verdadero motor del oficio es la pasión y el amor profundo por salvaguardar el patrimonio.

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