John Valdez: el vendedor que llegó al reconocimiento nacional
73 años atrás, en un pueblo del departamento de Santander, nació y creció uno de los que hoy en día, es uno de los personajes más reconocidos en el país. No por algo en especial, sino por lo que logró conseguir gracias a la calidad de sus productos, a su carisma y a un apodo peculiar.
Por Estefanny Chacín
Ángel Miguel Balaguera, mejor conocido como “John Valdez” nació en un pequeño pueblo santandereano llamado Mogotes, a solo 90 kilómetros de Bucaramanga. Sus primeros años estuvieron marcados por la ausencia de una de sus figuras parentales y por la violencia que rodeaba a su familia y al departamento debido a la presencia de los grupos armados del ELN y el EPL. Entre maltratos, violencia y el peligro de la guerrilla, Ángel Miguel tuvo que salir de su ambiente y llegar a la capital del departamento, donde empezó a trabajar en todo tipo de oficios para ganarse la vida desde muy temprana edad, desde vendedor de periódicos hasta monaguillo.
Años después, saliendo de una fiesta, fue grabado por las fuerzas militares del lugar. Por ese entonces, la asistencia militar era obligatoria, por lo que fue trasladado a la ciudad de Barranquilla, Atlántico, a más de ocho horas de su hogar, para presentar su servicio militar. Ángel terminó por enamorarse de las tierras caribeñas y, tras su servicio, decidió quedarse de forma permanente en la ciudad.
Desde entonces, hasta el pasado año 2020, ha residido en la ciudad de Barranquilla, trabajando como peluquero, logrando sacar adelante a sus dos hijos. Sin embargo, pronto vino un momento muy oscuro, no solo en su vida, sino también en la de toda la población mundial: la pandemia del covid-19. Debido a la cuarentena, Ángel Miguel se vio obligado a cerrar su peluquería y buscar otro medio de sustento, llegando a convertirse en un vendedor ambulante de café, recorriendo el Bulevar de las Siete Bocas, donde sigue laburando hasta el sol de hoy.
Una de las preocupaciones más grandes de Miguel Balaguera era la calidad de su café, pues deseaba vender un producto que impactase en el consumidor de forma efectiva, por esto empezó a mezclar el café de marca Juan Valdez con otro de otra marca con ganoderma, lo cual subió la calidad de su café y redujo el capital que invierte en el mismo.
Fue en ese entonces cuando empezó a llamarse a sí mismo “Juan Valdez” debido a la marca de su café principal. Pero fue un amigo suyo quien le dio el nombre y el uniforme con el que pronto fue reconocido y su sector como “John Valdez”.
Sin embargo, no fue hasta que un transeúnte grabó un video de él, que finalmente su nombre empezó a resonar en la ciudad de Barranquilla, después en el Atlántico, hasta hacerse tan viral que llegó oídos de los directivo de la empresa Juan Valdez quienes, en lugar de presentar acciones legales como uno esperaría, buscaron por todos los departamentos, pueblos y ciudades de Colombia para dar con el paradero de “John Valdez” que pronto localizaron en su recorrido normal en Barranquilla. Una vez lo encontraron, lo invitaron a una de sus sedes, donde le dieron una sorpresa que nadie esperaba: una moto y un bono de café para el resto del año; la empresa había decidido apoyar a Miguel Balaguera.
Fue en ese momento que la fama de “John Valdez” se disparó en toda Colombia, como el hombre que consiguió, sin buscarlo, el apoyo de una de las marcas cafeteras más importantes de nuestro país.
Actualmente, Ángel Miguel Balaguera sigue recorriendo las calles de Barranquilla, aún con el mismo cariño, cuidado y alegría con el que empezó su negocio cafetero, con las llantas de su bicicleta recorriendo las calles de su bulevar y el olor del café impregnando las narices de quienes pasan, anunciando que John Valdez seguirá en Barranquilla por muchos años más.