El Día Internacional de las Lenguas de Señas: un recordatorio por la igualdad de derechos
Instituido para visibilizar la inclusión de la comunidad sorda, este 23 de septiembre la fecha resalta la importancia de garantizar el acceso pleno a la ciudadanía y a los derechos humanos.
Por Valeria Hernández Suárez
Al hablar de lenguas, muchas personas suelen pensar meramente en las más conocidas —como el inglés, el español o el francés—, pasando por alto una serie de expresiones de vital importancia: las lenguas de señas. Cada 23 de septiembre, estas expresiones celebran su día internacional para recordar su vigencia y la necesidad de derribar barreras de comunicación en la actualidad.
Las lenguas de señas surgen de la necesidad de cumplir el prinicipio inherente de garantizar el acceso a los derechos humanos de las más de 70 millones de personas sordas alrededor del mundo, según las cifras de la Federación Mundial de Sordos. Para ellas, se trata de una herramienta fundamental para el pleno disfrute de la ciudadanía, al ser el medio natural para interactuar con su entorno y asegurar su plena inclusión social.
La conmemoración de esta fecha institucional nació a partir de una propuesta de las 135 asociaciones nacionales de personas sordas que unifican la mencionada entidad. La iniciativa fue aprobada mediante la resolución A/RES/72/161, que fijó el 23 de septiembre como el día conmemorativo en honor a la Fundación de la Federación Mundial de Sordos en 1951. Marcando no solo el nacimiento de una organización que lucha por preservar los lenguajes de signos y la cultura sorda como patrimonio mundial, sino también el reconocimiento oficial de su papel en la humanidad.
Este año, la celebración se desarrolla en el marco de la Semana Internacional de las Personas Sordas, llevándose a cabo del 21 al 27 de septiembre, bajo el lema Por la declaración de los derechos humanos de las personas sordas. Durante estos días se realizan diversas actividades, como conferencias, eventos culturales en bibliotecas y sitios públicos, además de dos acciones representativas: la iluminación de diversos monumentos del color azul y la izada de bandera de la asociación.