El camino hacia un sueño: la experiencia de BTS en Bogotá
Para muchas personas, la llegada de un artista extranjero a su país es algo normal; sin embargo, en el caso de BTS en Colombia, significó todo un acontecimiento donde, por casi 8 días, Bogotá se paralizó en para recibirlos. Esta crónica abarca este suceso desde los ojos de una fan que, con esta llegada, vió cumplido su sueño de años.
Por Valeria Hernández Suárez
“Esta es mi primera vez subiéndome a un avión y yendo a Bogotá. Creo que BTS es el único artista por el que haría este tipo de locura”. Esas fueron las palabras que me dio una amiga que viajó para el concierto tres dias antes de que yo lo hiciera.
Los conciertos de BTS en Colombia se llevaron a cabo en la ciudad de Bogotá los días 2 y 3 de octubre de 2026, específicamente en el Estadio Nemesio Camacho El Campín, en el marco de su gira mundial y su regreso a los escenarios como banda después de casi cuatro años. Más allá de ser la primera vez de los 7 chicos —RM, Jin, Suga, J-Hope, Jimin, V y Jungkook— llegando a territorio colombiano, un evento cultural de gran magnitud o un ingreso de cantidades inimaginables de dinero para la ciudad, estos significó para muchas personas, la materialización de un sueño, la primera vez viajando a otra ciudad y, en mi caso, la realización de que aquella fantasía que veía tan lejana e imposible fue posible, luego de una travesia de tres días en una ciudad a la cual nunca había ido. Sin embargo, este viaje no empezó el día que salió mi vuelo camino a Bogotá, sino muchos meses antes.
Empezó aquel 13 de enero a las 10:00 a. m. cuando salió el póster del tour y leí que Bogotá estaba entre las paradas, continuó el 7 de abril a las 12:12 p. m. cuando, luego de las dos horas más estresantes de mi vida, recibí el correo de confirmación de la compra de mis boletas para el concierto del día 03 de octubre y, después de cinco meses preparando detalles como qué ropa llevaría, comprar el lightstick oficial de la banda —la famosa armybomb, que cumple la función de lo que en otros conciertos son las manillas de luces retornables, con la diferencia que estas se sincronizan en cada concierto que tenga la banda, siendo reutilizables y, además, dando la posibilidad al usuario de utilizarla de forma manual por medio de una aplicación para teléfono—, comprar los tiquetes de avión y reservar el hotel, mi travesía hacia el concierto empezó su recta final el día 02 de octubre a las 3:00 a. m., hora a la que tuve que levantarme para poder salir de mi casa camino al aeropuerto a las 4:00 a. m., llegando a este a las 5:00 a. m. debido a que nuestro vuelo salía a las 6:25 a. m.
La salida hacia Bogotá
El aeropuerto, como siempre, era un caos, y especialmente durante toda esa semana en la cual se recibieron varios reportes de fallos en los aires acondicionados, aglomeraciones y filas de gran magnitud. Sin embargo, en medio del caos, lo primero que logré identificar al ingresar es que, al igual que yo, habian muchas otras ARMYs —nombre de las fans de BTS— que iban camino a Bogotá con sus sueños en una maleta y los ojos brillando de la ilusión; todos estábamos trasnochados y cansados, pero la emoción era más grande, y eso se demostró cuando ni siquiera el cansancio nos detuvo de empezar a intercambiar freebies y socializar.
La cultura de los freebies es algo bastante propio del K-pop. Consiste en, como el término lo indica en ingles, un detalle que se da sin costo o esperar algo a cambio; puede ir desde un sticker o un dulce hasta un llavero o una photocard original. La belleza detrás de esto es que, durante las filas interminables de eventos, la entrega de freebies suele ser la mejor manera de pasar el rato, ya que te lleva a interactuar con otros ARMYs y alegrarle el día —o la espera— a áas de uno.

Inclusive, para este tipo de eventos masivos como lo son conciertos, muchas personas suelen preparar grandes cantidades de de estos para entregarlos. En mi caso yo realicé 100 freebies para la entrega del concierto, siendo sobrecitos que incluían: una photocard grupal de una foto editada donde los integrantes del grupo portan la camiseta de Colombia, un mensaje con una línea de alguna de sus canciones y una foto de la cara de un integrante aleatoria con un sombrero vueltiao, editada por mí. Además, una amiga que también es ARMY pero no pudo asistir al concierto me dio 20 llaveros tejidos, siendo estos los que repartí entre los aeropuertos y la fila para el ingreso a la tienda Pop-Up; yo recibí mis primeros dos freebies en la fila para entregar nuestro equipaje en el aeropuerto Ernesto Cortissoz.
Parada No. 1: Pop-Up ‘Arirang in Bogotá’

Al llegar al aeropuerto El Dorado, el frío del ambiente se contrastó con el calor que emanó mi corazón al notar la cantidad tan grande de personas que iban con el mismo proposito que yo a la ciudad y que lo demostraban con cualquier cosa que les fuera posible: una camiseta, un llavero en su maleta, una manilla, una vincha, un fondo de pantalla o el simple acto de acercarse con la pregunta “¿quieres un freebie?” y despedirse con la frase “que disfrutes el concierto”. Esa fue, además de una de las partes más humanas de la experiencia, la mejor bienvenida que me pudo dar la ciudad, junto con el cartel inmenso que encontramos saliendo del aeropuerto camino al hotel donde se le daba la bienvenida a BTS, y los pequeños carteles cortesía de Spotify Colombia que había en cada parada de TransMilenio, deseándoles a los chicos una buena estadía en la ciudad. Ese fue el momento exacto en el que me di cuenta que todo lo que estaba ocurriendo si era real, y que estaba a por cumplir mi mayor sueño.
Luego de desayunar y recorrer un poco el C.C Unicentro, mi mamá y yo nos fuimos camino a la Pop-Up, la tienda tematizada de BTS ubicada en la mansión francesa desde el 19 de septiembre hasta el 18 de octubre. En nuestro caso, como los cupos eran personales, únicamente yo pude obtener un cupo para ingresar a al lugar, pero mi mamá fue conmigo para acompañarme y tomarnos fotos a las afueras. Llegamos al lugar aproximadamente a las 11:30 a.m. para mi turno a las 12:00 m., y ya había fila, ventas de merch afuera e incluso algunas personas llegado directamente del aeropuerto, ya que estaban con sus maletas en las afueras del lugar. Así que, dándonos cuenta que la espera sería larga, nos hicimos al final de la fila, deseando con todas nuestras fuerzas que esta valiera la pena.
Y la realidad es que lo hizo, ya que al ingresar, me di cuenta que la mansión era preciosa.

Aquel lugar es de aquellos que te transportan a otra época, pero al verla con las diversas decoraciones y spots inspirados en BTS, tomaba una vibra completamente distinta, sumergiéndote en la experiencia desde el segundo uno que pisas la terraza de la misma, recibiendo a los asistentes con una escultura del logo del aábum en mármol blanco y un cartel inmenso con el mismo logo y el anuncio ‘ARIRANG POP-UP IN BOGOTÁ‘. Al ingresar, lo primero que encontrabas era un anuncio de medianas proporciones con el mismo logo, pero en esta ocasión en su color original rojo, antes de ser dirigido al segundo piso del lugar, donde empezaba de forma oficial el recorrido.
El segundo piso del lugar constaba de tres habitaciones: La primera tenía en exhibición las cuatro versiones con CD de su album ‘Arirang’, —el mismo del cual toma nombre la tienda y el world tour— siendo estas ‘Rooted in Korea’, ‘Rooted in music’, ‘Living legend’ y ‘Weverse version‘, junto con una zona donde se veían las siete versiones individuales de los vinilos del álbum junto a la grupal. La segunda contaba con siete pantallas verticales que iban desde el suelo hasta el techo; cada una reproduciendo en bucle tres fotos conceptuales del álbum por integrante, seguido del nombre de este en letras blancas.
En otra de estas paredes también se encontraban recuadros acorde a la temática de la version Rooted in Korea, donde se encuentran diversas fotos de los integrantes en solitario o en diversas subunidades junto con los nombres de los mismo y la fecha de la foto, imitando el aspecto de un negativo de película, además de un espejo del tamaño de cada foto con los nombres de cada integrante debajo. Adicionalmente, una pared con instrumentos musicales haciendo alusión a la versión Rooted in music. Y en la tercera habitación —la más simple, pero a la vez la mas esperada— se encontraba la foto grupal, que ocupaba toda la pared.



Luego de finalizar en la visita en el segundo piso volvemos al primero, donde únicamente hay dos habitaciones: la primera contiene una pantalla parecia a las que habia en la segunda habitación del piso de arriba, solo que del tamaño de la foto grupal, donde se reproducían los videos musicales de las canciones del álbum —especificamente Swim, 2.0, Hooligan y Normal—. Y la segunda, se encontraba la tienda del lugar, el motivo por el cual la mayoría de personas decidieron ir. Y si bien los precios de la mayoría de mercancia oficial estaban bastante elevados —y muchas cosas estaban agotadas el dia que fui— los productos básicos como el armybomb y sus accesorios tenian precios bastante accesibles. Aunque, justamente el día que fui llevaron copias fisicas de Arirang, así que, debido a que el artículo que queria comprar originalmente estaba agotado —el cradle o base del armybomb— decidí comprar la version Rooted in music del álbum.
Al momento de acercarme a pagar, logré entablar una conversanción tan larga como me la permitió la fila que había detras de mí, empecé a conversar con la chica de la caja, sobre como había estado el movimiento durante el día, y qué se sentia trabajar en un lugar como ese. A lo que ella me dijo que, siendo ella misma fan del grupo, era una mezcla de sentimientos ya que “por un lado, estoy aquí todo el tiempo, pero a la vez no puedo ver de forma libre ni tomarme fotos con las habitaciones o exhibiciones de los chicos. Es lindo tambien poder tener interacciones así con diversas ARMYs; inclusive me toco atender a una que solo hablaba ingles hace dos días”.
Luego de pagar, logré salir del lugar aproximadamente a las 12:45 p. m., aproveché el resto de la tarde para turistear un poco en la ciudad, ya que sería el único momento que tendría para conocerla previo al concierto.

El comienzo del final
El dia sábado me levanté a las 8:00 a. m., y desde el minuto uno, a pesar de no haber tenido contacto con el exterior o tan siquiera haber empezado a arreglarme, el ambiente ya se sentía agitado y ajetreado, como cuando te levantas sabiendo que tienes mil cosas que hacer, y por ende, el día será un vaivén de emociones. En mi caso, esa suposición no estaba tan lejos de la realidad, ya que la parte más calmada del día fue el momento después de desayunar, cuando mi papá y mi hermana salieron a turistear y mi mamá y yo comenzamos a arreglarnos para el concierto, con una playlist BTS de fondo.
Ese fue el momento en el que sentí una ansiedad y expectativa casi desesperante, por eso me concentré en volver realidad aquel maquillaje que llevaba planeando meses, y en vestirme, preparando mi bolso, mi armybomb y, lo más importante de mi outfit, mi hanbok blanco con detalles rojos, un vestuario tradicional coreano que, junto con mi mamá, decidimos elegirlo debido al concepto y la importancia de la cultura coreana dentro de la experiencia.
Finalmente, luego de terminar de arreglarnos, grabar algunos videos, tomarnos fotos y almorzar, salimos del hotel en camino al estadio a las 12:15 p. m., cuando la sobrina del mejor amigo de mi mamá, Camila, fue a recogernos. Con ella ya habíamos hablado antes, y durante el camino al lugar que, como lo suponíamos iba a ser largo debido al tráfico de la ciudad, Camila nos iba hablando sobre los lugares por los que íbamos pasando mientras avanzábamos, aprovechando para darnos una especie de tour improvisado.
Para ser la única persona de Bogotá con la que interactuamos a profundidad durante el viaje, nos pareció súper amable y solidaria al punto que, cuando fue a recogernos a la salida del concierto, tomó la desición de aparcar a 10 minutos del estadio y bajarse para irnos a buscar caminando debido al tráfico, cosa que, si bien le estábamos pagando por un servicio, no es algo que cualquier persona haría por tí.
A eso de la 1:30 p. m. logramos llegar al estadio, y ya estaba repleto. Nos bajamos cerca del Movistar Arena, por lo que nos tocó caminar bastante, ya que nuestra fila quedaba de la parte sur del estadio. Nos demoramos en encontrarla, debido a que a cada persona que le preguntábamos nos decía algo distinto sobre donde estaba ubicada; sin embargo luedo de 10 minutos logramos localizarla y finalmente, empezar a esperar en una fila que parecia eterna, ya que para ese momento, la fila que comenzaba en la carrera 53B, se extendia por toda la pared oriental del estadio, avanzando hasta casi 3 cuadras mas allá de este último.
Freebies, amigos y mas freebies
Al igual que en los otros lugares donde interactuamos con Armys, habian chicas de todos lados del mundo y, ademas, con muchisimos outfits y carteles super creativos. Vimos chicas disfrazadas de momentos iconicos de BTS, de referencias a canciones, otras con hanboks al igual que nosotras y carteles de todo tipo: pidiendo ciertas canciones sorpresas, mensajes de agradecimiento para BTS, fotos graciosas de ciertos miembros, ect. Nos hicimos especialmente amigas de una chica proveniente de Manizales a la cual le dieron la boleta como sorpresa ese mismo dia en la mañana. “Simplemente me dijeron que ya me tenian todo preparado y yo me concentrara en disfrutar”, nos contó “La lograron conseguir desde la primera preventa en abril. Y me dio risa porque todo el mundo sabia que iba a ir al concierto y que me habian logrado conseguir la boleta menos yo, en parte me senti un poco boba, pero lloré mucho cuando me dieron la sorpresa”.
Esta misma chica nos regaló arequipes de café, gomitas y turrones, para poder soportar la fila sin algun tipo de bajón de azucar. Y mientras hablabamos, ibamos entregandole freebies a las armys que iban pasando por donde estabamos y a las que se nos iban acercando a darnos a medida que la fila iba avanzando mas y mas, hasta que finalmente logramos pasar el primer filtro, aproximadamente a las 2:30 PM, donde nos dividieron por zonas y, ya dentro del parqueadero del estadio y con la fila señalizada por barricadas de metal, logre sentarme a descansar por unos minutos luego de casi 2 horas de pie. En esa espera la productora encargada del evento nos brindó bolsas de agua frias, ya que no te permiten ingresar ni liquidos ni comidas una vez pases el primer filtro, a menos que tengas medicamentos recetados por orden medica y en ese caso debia ser una botella de agua pequeña y sellada, como lo fue en mi caso.
El primer momento de emoción relacionado directamente al concierto ocurrió a eso de las 3:00 PM, cuando empezó el soundcheck, un momento que ocurre antes del show donde la banda sale a realizar pruebas de sonido, teniendo una interacción mas personal con las fans que adquirieron aquella entrada. Nosotros, desde la fila, si bien logramos escuchar todo, no podiamos ver, pero eso no nos detuvo de disfrutarlo y cantar las canciones y los fanchants como si estuvieramos dentro del estadio hasta que, media hora despues, finalizó, y luego a las 4:00 PM finalmente se abrieran las puertas del estadio, comenzando la entrada para el publico general y por ende, el movimiento en la fila.
Nosotras logramos ingresar super rapido, pasando por los filtros sin problema y con personal tanto del estadio como de las productoras y promotoras dispuestos a ayudarte y guiarte en lo que necesitaras —algo maravilloso, teniendo en cuenta que segun las cifras oficiales, un 43% de los asistentes eran personas que venian de afuera de la ciudad, sea desde otras partes de colombia u otros paises— y finalmente, exactamente a las 4:29 PM logré ingresar al estadio, tener aquel escenario tan imponente en frente mio y, finalmente, ver la materialización de mi mayor sueño en frente de mí.
La espera final
Lo primero que sentí fue la brisa helada golpeandome en la cara y moviendo mi cabello. El escenario, al ser un show 360°, estaba en el centro de la cancha, con una pantalla en forma cuadrada apuntando a cada uno de los frentes del estadio, y desde nuestra zona se veia increible. A pesar de ser Sur Alta y estar ubicadas en la fila Y del estadio, logramos observarlos bastante de cerca, ya que el escenario, ademas de la parte principal que consistia en un circulo con plataforma giratorias que subian y bajaban, contaba con 4 escenarios secundarios, que consitian en 4 extenciones del escenario principal en forma de brazos, siendo justamente el brazo extendido del lado sur por medio del cual ingresaban y salian del escenario a los camerinos, el que nos quedaba mas cerca lo que me genero una sensacion de calma y emoción al saber que, a pesar de todo, iba a disfrutar el show por completo sin necesidad del zoom de un telefono.

Como ingresamos bastante temprano, el estadio estaba aun bastante desocupado, asi que pudimos tomarnos fotos con calma, subir a nuestros asientos y sentarnos a pedir algo de comer para antes del show y… simplemente esperar a que este iniciara. Y debo decir que, por mas loco que suene, la espera no se sintió para nada desesperante, ya que todos estabamos interactuando entre sí: Intercambiando freebies, hablando entre nosotros, haciendo olas y muchos coros —entre estos “¡se vive, se siente, colombia está presente!”, “¡si se pudo!” e inclusive a las 6:00 PM cantamos el himno nacional—, siendo esos pequeños detalles los que ayudaron a apaciguar un poco la ansiedad de la espera final, y de saber que tan solo hacian falta horas para poder ver el inicio del que seria para muchos, el concierto de nuestras vidas.

Fue justamente a las 6:15 PM cuando llego el que, sin saberlo, significaria el cierre de un ciclo y el cumplimiento de un deseo para muchos: La primera prueba de sincronización del lighstick, donde, ademas de confirmar que estos eran originales, se nos dio una pequeña prueba de los juegos de luces que se utilizarian durante el concierto, y debo confesar que luego de eso el tiempo paso super rapido, como un barrido, hasta que dieron las 8:00 PM, subieron el volumen de la musica de espera y, finalmente, el bailarin con la vengala roja que indicaba el comienzo del show ingreso al escenario, causando que mis emociones, junto con las de los otros 53.000 asistentes llegaran a su punto máximo, expresandose por medio de la euforia que se podia escuchar en la multitud.
El momento mas hermoso de nuestras vidas: El concierto

La primera palabra que se me viene a la cabeza al pensar en el concierto es, por mas simple que suene, increible. Las coreografias, los bailarines de apoyo, la escenografia, los juegos de luces, los fuegos artificiales y el propio escenario en sí mismo, todo estaba tan bien hecho. Y los propios integrantes de BTS dieron todo de si mismos en cada canción y en cada momento, y luego aquel comienzo tan energetico con Hooligan, Aliens y Run BTS, llego el primer interlude, en donde nos saludaron con un ‘¡Hola Bogotá!’ y fue ahí donde caí en cuenta que, efectivamente, estaban en frente de mí, y yo estaba en ese estadio cumpliendo el que era mi mayor sueño desde los 11 años, y el que posiblemente es el mayor sueño de todo fan de un grupo extanjero de este tipo.
Ahora, debo confesar que, en su momento, senti que el concierto transcurrio a una velocidad normal, pero ahora viendo en retroceso, siento que todo fue muy rapido; En un momento estaba en el estadio, saltando emocionada por el inicio del concierto, al otro ya estaba escuchando sus discursos finales y al siguiente ya me encontraba sentada en mi asiento, con el escenario vacio enfrente mio —que ya habian empezado a desmontar—, y aquel estadio que anteriormente habia sido un oceano de luces moradas empezando a vaciarse bajo las luces blancas nuevamente encendidas. Pero todo eso valió la pena con tal de poder quedarme con aquel recuerdo. Sea rapido, lento o lejano, el poder verlos de frente sin necesidad de una pantalla en el medio lo fue todo para mí, y ese momento especifico se termino volviendo uno de mis recuerdos mas preciados.
Ocurrio al comienzo del comienzo de la cancion Idol, donde realizan un desfile alrededor de todo el estadio, bajando del escenario y acercandose a las personas de las graderias, y fue en ese momento donde los 7 chicos pasaron justo en frente de mí, y logre diferenciarlos a todos sin necesidad de hacer zoom con mi telefono o ver la pantalla principal. Sobretodo recuerdo de una forma muy clara la sonrisa de Jungkook, quien justo cuando estaba pasando por mi zona dejo caer un poco la chaqueta que llevaba puesta, dejando ver de forma directa los tatuajes que cubren todo su brazo y hombro derecho se vieran, dejandome en shock por su gran parecido a como se veia en fotos o en videos.
Y no solamente me ocurrió con él, en general, todos los chicos se me hicieron tan irreales pero a su vez, genuinos. No son como otros artistas que, al momento de interactuar con el publico se nota algo muy ensayado o artificial, sino todo lo contrario, ya que en cada momento de interacción y durante todo el segmento final del concierto, correspondiente al encore, podias sentir como te transmitian esa vibra y energia tan linda, una energia que solamente pueden tener personas que aman lo que estan haciendo y que, ademas, estan felices de estar en donde estan, tal y como se notó de forma implicita durante la segunda canción sorpresa Mikrokosmos —una de las canciones mas importantes para Army y por ende una de las mas queridas dentro del fandom— y de forma explicita en sus discursos de despedida, antes de pasar a las ultimas dos canciones del show.
Epilogo: Hasta que nos volvamos a encontrar
“Me parece tan gratificante saber que, aún hablando idiomas diferentes y estar en partes distintas del mundo, pudimos crear este espacio seguro por medio de la musica. De verdad nunca los olvidaré y vamos a volver sí o sí” Fueron las palabras con las que J-Hope cerró su discurso y las que a nivel personal, mas resonaron conmigo debido a que, de una forma u otra, describio a la perfección la relación de BTS con Army, y lo que significa la musica de la banda para la mayoria de fans, incluida yo.
Sumado a eso, todos los integrantes coincidieron en que el regreso al país no era una posibilidad sino una obligación, pero cada quien expresandolo a su manera; sea V diciendo que “Bogotá esta muy bacano”, Suga pidiendonos perdón por tardar tanto en venir, y prometiendo volver a la vez que nos pedia tener cuidado al regresar a nuestras casas o Jimin diciendo que “Bogotá suena muy parecido a bogoshipda —”te extraño”— en coreano” Cada uno de los miembros menciono lo maravillados que quedaron con la ciudad y sobretodo, con la euforia y emoción del publico, que gritamos y vivimos las canciones en carne propia a la par de ellos, sumado al hermoso proyecto de la bandera de nuestro pais hecha con los flashes de nuestros telefonos, que quedo inmortalizado para siempre dentro de las fotos oficiales del tour.

FOTO: X @BTS_official

FOTO: X @BTS_official
Luego de eso pasaron a Please, y finalmente llego la ultima canción, Into the Sun, que marco el fin del show, acompañado de muchas despedidas y promesas de un regreso, bajo la luz de un show de fuegos artificiales tan brillantes que parecian un sol en medio de la noche. Y finalmente las luces del estadio de encendieron y todos empezamos nuestros caminos de regreso. Algunos a sus casas, otros a sus hoteles, otros al aeropuerto o a la terminal de buses, pero todos con la misma sensación de satisfacción, alegria y felicidad inmensa, luego de haber vivido el show de nuestras vidas.
El show finalizó a las 10:15 PM, y el trafico estaba tan complejo que mi mamá y yo logramos llegar al hotel a eso de las 12:50 AM, en donde, cansadas pero felices, nos comimos una pizza y arreglamos nuestras maletas antes de acostarnos a dormir, ya ese mismo dia a las 2:10 PM salia nuestro vuelo de regreso, y no fue hasta ese momento, a las 2:00 PM, cuando ya estaba sentada en mi asiento del avión, con un bolso con mi ropa en la parte de abajo del asiento, mi bolso de mano en mis piernas y una totebag donde tenia mi bolsa llena de freebies que habia recibido y el album que me habia comprado en la Pop-Up debajo del bolso de mano, que caí en cuenta de todo lo que acababa de pasar.; de que el mejor fin de semana de mi vida habia finalizado, que el concierto y viaje que habia definido la mayor parte de mi año ya habia pasado y que ya iba de regreso a continuar con mi vida en mi ciudad y a volver a mi vida diaria donde, si bien todo continuará como antes, mi vida ya nunca seria la misma, ya que habia logrado finalizar aquella espera de 7 años que parecia infinita y, sobretodo, cumplir un proposito y un deseo que ya me habia resignado que seria en otra vida.
Porque si bien, para muchos la vida sigue igual, para los mas de 100.000 asistentes que tuvieron ambos dias del show, el mero hecho de poder decir “pude ver a BTS en concierto” representa no solo una experiencia mas de vida, sino el punto maximo de su experiencia como Army. Y por mi parte, confirmé algo que muchas personas ya me habian dicho, pero no creia posible, y es que al verlos por primera vez no cerré aquel ciclo que creia finalizado, sino que subió otro nivel, por lo que aquellas promesas de regreso se volveran mi consuelo hasta que se me vuelva a presentar la oportunidad de verlos una vez más.