loader image

Volver arriba

El Comunicador

Fórmula 1: El deporte de los pitstops y la moda
Lewis Hamilton es uno de los referentes más importantes en la moda dentro de la Fórmula 1 FOTO: Emmanuele Ciancaglini/Ciancaphoto Studio/Getty
5 octubre, 2026

Fórmula 1: El deporte de los pitstops y la moda

“La Fórmula 1 se está convirtiendo en algo más que un deporte” – George Russell para Who What Wear

Por Isabella Ávila Sarmiento

En esta última década, es innegable el impacto que ha tenido este deporte automovilístico y el crecimiento de su alcance, impulsado, en gran medida, por la inmediatez de las redes sociales. 

Esta vez no hablaré de cómo funciona un monoplaza que llega a altas velocidades, sino de ciertas personas que se mueven en este medio, de cómo se han convertido en un estandarte en el mundo de la moda y han logrado posicionarse en él de manera indescriptible. 

La rebeldía como símbolo de resistencia 

Un ejemplo claro es el piloto Lewis Hamilton, de la escudería Ferrari, considerado uno de los mayores íconos por sus looks llamativos, cuidadosamente construidos y que resaltan su personalidad en cada lugar al que vaya. Pero su papel no queda ahí. También se le reconoce como una figura clave en el camino para que este deporte, relacionado con llantas y caballos de fuerza, también viera en la vestimenta una forma de expresión personal. 

Históricamente, la vestimenta de los pilotos de F1 estuvo fuertemente ligada a la imagen de sus escuderías, especialmente durante las actividades oficiales. Hamilton, sin embargo, llevó esa relación entre automovilismo y moda a otro nivel. Sus apariciones en ruedas de prensa y en el paddock comenzaron a incorporar piezas de streetwear, colores llamativos, accesorios y joyas, convirtiendo la vestimenta, más allá de una parte de su trabajo, en un sello personal que le permitiría proyectar su identidad. 

Con el tiempo, esto despertaría el interés de importantes casas de alta costura europeas y abriría para Hamilton una nueva faceta, estrechando aún más los vínculos entre la moda y el deporte automovilístico. 

Hasta el día de hoy, se le ha visto con diversas marcas y casas de moda como Dior, Louis Vuitton, Tommy Hilfiger y Valentino. Y aquí surge un cruce poderoso, porque no solo se visibiliza el potencial del británico fuera de las pistas, sino que su presencia en estos espacios lleva a nuevos públicos a interesarse por su trayectoria y, en consecuencia, a echar un vistazo a la Fórmula 1. 

Y es así como demuestra que él no sigue la moda: la impone. La edición británica de GQ lo bautizó como el “Crown Prince of Dior”, destacando que la ropa forma parte de la confianza con la que llega a cada circuito. No solo le importa ganar una pole position, sino también expresar su identidad ante las cámaras. Al final, nos deja una enseñanza valiosa: no tener miedo de quienes somos ni de cómo expresamos nuestra personalidad a través de lo que vestimos a diario. 

La elegancia y la sobriedad que contrastan con la adrenalina 

Después de darle un vistazo a la explosión visual de Hamilton, no se puede dejar atrás a George Russell, Charles Leclerc y Carlos Sainz. A diferencia del británico, la llegada de este trío al paddock se siente casi como una pausa en medio del ruido: una entrada marcada por la sobriedad, las telas sutiles y una paleta de colores neutros. Su forma de desfilar antes de subir al monoplaza no busca impactar con extravagancia, sino construir una narrativa de elegancia calmada que contrasta de inmediato con la adrenalina y la velocidad de la pista. 

Bajo ese concepto de sofisticación sobria, cada uno ha sabido llevar su estilo hacia sus propios terrenos comerciales.

Russell se alinea con la imagen de un lujo deportivo clásico, apostando por cortes impecables y polo shirts que proyectan madurez atemporal. Su porte lo llevó a convertirse en embajador global de Tommy Hilfiger, encajando con la visión de combinar la herencia deportiva con la elegancia urbana. También es representante de la alta relojería suiza IWC Schaffhausen, vinculada a su escudería Mercedes-AMG Petronas. 

Por su parte, Charles Leclerc presenta una propuesta minimalista, influida por el estilo de Mónaco, su país natal. Prefiere la serenidad del blanco, negro, azul y los tonos tierra. En 2025 llevó esta visión un paso más allá al lanzar su propia marca, CL16, enfocada en básicos funcionales y prendas relajadas. Esto se suma a sus campañas con casas de lujo italianas, en las que es el rostro de la colección Made to Measure de Giorgio Armani y luce piezas discretas de Richard Mille. Todo esto consolida su imagen como un puente entre la juventud de un deportista de élite y la tradición sartorial europea. 

Por último, hablemos de Carlos Sainz Jr., también conocido como el Smooth Operator y, en mi opinión, mi favorito de todos los mencionados en este escrito. Su imagen se viste de sobriedad y versatilidad, recurriendo a tonos neutros que priorizan la funcionalidad, el ajuste impecable y un confort refinado. Sin embargo, lo que realmente resulta interesante es cómo las marcas no solo han aprovechado su elegancia innata, sino también su dedicación al cuidado personal. Su incursión como embajador de L’Oréal Paris y de la fragancia I WILL Eau de Parfum de Armani Beauty pone de relieve una nueva realidad: su imagen también explora una faceta de la estética masculina. Esto se convierte en una poderosa invitación a que los hombres presten atención a su cuidado personal, su aseo y su propia imagen. 

Con esta narrativa, queda claro que la elegancia no debe reservarse únicamente para escenarios tradicionales como una boda o un evento especial, sino que puede estar presente en cualquier lugar según la ocasión. En lo personal, me gusta destacar a estos tres pilotos no solo como referentes de estilo, sino también como guías para manejar la sobriedad y como invitaciones a seguir innovando con porte. El uso de colores neutros aporta versatilidad, mientras que la elección de buenas telas y accesorios deja de ser un simple adorno para convertirse en la clave que eleva y pule cualquier outfit. 

Influencia por doquier 

Las figuras de Lewis Hamilton, George Russell, Charles Leclerc y Carlos Sainz representan un ejemplo para la sociedad, demostrando que la moda no se reduce a ponerse una prenda por obligación o simple estética, sino que es el arte supremo de manifestar nuestra cultura individual, nuestra personalidad y propia identidad en cada detalle. 

Además, es evidente que han sabido capitalizar la enorme visibilidad que tiene la Fórmula 1 en la actualidad. Si bien siempre ha sido un deporte masivo, su auge reciente a través de las redes sociales les ha dado el escenario perfecto no solo para innovar, sino para mostrarle al mundo sus gustos y la forma en que deciden proyectarse. La relevancia de estas figuras radica en que rompen con el estereotipo de que este deporte se trata únicamente de ver autos correr; ellos nos permiten adentrarnos en lo que hay detrás del casco y conocer la personalidad de cada piloto. 

Esa expresión individual que desfila cada fin de semana al llegar trasciende la pista y les permite convertir su imagen fuera del deporte en una herramienta para relacionarse estratégicamente con importantes marcas de la industria. 

  • 33
  • 0
Prev Post

Barranquilla FC: el nuevo ‘matagigantes’ del fútbol profesional colombiano

post-bars

Publicación relacionada