loader image

Volver arriba

El Comunicador

¿Por qué las mujeres no quieren ser llamadas feministas?
Cada mujer tiene una historia, una lucha y una voz. FOTO: Magnific
30 octubre, 2026

¿Por qué las mujeres no quieren ser llamadas feministas?

Muchas mujeres prefieren no identificarse como feministas —a pesar de apoyar la igualdad de derechos — por el miedo a ser catalogadas como mujeres histéricas que hacen alborotos para llamar la atención.

Por Nicole Calvo Trout

El feminismo nace de la necesidad de las mujeres de la época de ser escuchadas y respetadas al igual que los hombres. La filosofa Mary Astell lanzó una gran pregunta: si todos los hombres nacen libres… ¿por qué todas las mujeres nacen esclavas?

Y gracias a las luchas de muchas mujeres alrededor del mundo durante siglos y siglos, de grandes figuras como lo son Olympe de Gouges, Emmeline Pankhurst, Eva Perón, Simone de Beauvoir, Angela Davis, Malala Yousafzai entre muchas más; las mujeres en la actualidad finalmente pueden llamarse libres y hacer cosas que antes no se les permitían, como votar, estudiar o trabajar, pero entonces… cómo se pasa de necesitar un movimiento feminista para alcanzar una igualdad a despreciar el término.

Muy sencillo, el feminismo ha sido mal contado e interpretado, se la asocia muchas veces con “el odio total hacia los hombres”, agresividad y perdida de la feminidad. Según un estudio global de Ipsos publicado en 2026, tan solo el 35% de las mujeres en Colombia se identifica como feminista. Dejando como desgarradora conclusión que la mayoría de las mujeres aun no aceptan el término, y entre los mitos más populares está que consideran que algunas partes del movimiento propagan una actitud de victimización o enfrentamiento continuo en vez de impulsar la independencia individual.

He ahí el gran hueco. Qué tan mal nos han contado el feminismo, porque si algo nos ha mostrado la historia, es que el control de la información jamás ha sido neutral.

El feminismo es un movimiento que busca la igualdad entre géneros, no la superioridad de las mujeres sobre los hombres. Sin embargo, su imagen ha sido tan distorsionada que muchas mujeres a pesar de defender la igualdad de género prefieren no ser llamadas feministas.

También se afirma que el feminismo ya no se necesita, porque “ya todos somos iguales”. Pero esta frase solo aplica dependiendo de en dónde naciste; porque solo en 14 países existe la igualdad plena de derechos para las mujeres, siendo estos: Bélgica, Canadá, Dinamarca, Francia, Grecia, Islandia, Irlanda, Letonia, Luxemburgo, Portugal, España y Suecia, así como Alemania y los Países Bajos.

Nacer mujer en alguno de estos países sería tan solo el primer paso para vivir el verdadero sueño, pero también hay una lista de países en los que tan solo por ser del sexo femenino estas condenada a vivir una vida llena de maltratos e injusticias como por ejemplo en Afganistán, considerado por la ONU el peor país para ser mujer, debido a la instauración de lo que se califica formalmente como un apartheid de género —un sistema institucionalizado de opresión, dominación y segregación sistemática impuesto por un Estado o autoridad contra las personas debido a su género o sexo — por parte del régimen talibán.

Quizá la lucha aún no ha terminado y esto se puede ver en cómo ha evolucionado el feminismo moderno, puesto que no es homogéneo, tiene varias corrientes y matices. Golden Girl Power las identifica como:

  • Feminismo interseccional: Reconoce que no todas las mujeres viven las mismas opresiones. Ser mujer, negra, pobre o migrante cambia la experiencia. Este enfoque visibiliza las múltiples formas de discriminación.
  • Feminismo comunitario: Nacido en pueblos indígenas latinoamericanos. Reivindica la lucha desde la tierra, los territorios, la comunidad.
  • Ecofeminismo: Relaciona la opresión de las mujeres con la explotación de la naturaleza. Defiende una vida sostenible, ética y en armonía con el planeta.
  • Ciberfeminismo: Ocupa el mundo digital como espacio de lucha, resistencia y creación de comunidad.

No necesitas “encajar” en una corriente para ser feminista, basta con lo que sientes para pronunciarte en el mundo.

¿Acaso las mujeres hubiéramos sido otras, sino hubiésemos sido educadas por hombres? —Christine de Pizan.

  • 9
  • 0
Prev Post

Rubén Blades: el poeta que se convirtió en ícono

Next Post

Claves para proteger a niños y jóvenes durante la jornada…

post-bars

Publicación relacionada