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El Comunicador

El fenómeno que revolucionó el Rock Latino: la vida de Cerati y el ‘Boom’ de Soda Stereo
La banda Soda Stereo ensayando. FOTO: Archivo, Wikipedia
1 octubre, 2026

El fenómeno que revolucionó el Rock Latino: la vida de Cerati y el ‘Boom’ de Soda Stereo


Todo el mundo ama hablar de fenómenos; el ascenso y la caída de las estrellas. Sin embargo, esta no es la historia de otra banda más, es la historia de tres soñadores que coincidieron en el mismo espacio onírico y compusieron música capaz de encantar hasta los corazones más tradicionales.

Por Camilo Galeano

Para llegar a ese punto, debemos empezar hablando de la época veraniega que vivía una Argentina de 1959, donde el aire de agosto ya comenzaba a golpear la ciudad de Buenos Aires, y donde un martes 11  sin que nadie a su alrededor se inmutara, nacía una nueva estrella de la música: Gustavo Adrián Cerati Clark.

Era el hijo mayor  de lo que se convertiría en una familia de tres hermanos (siendo él el único varón), y desde pequeño tuvo una conexión con las notas musicales que terminarían definiendo el rumbo de su vida. De joven perteneció a algunas bandas de amigos y tocaba la guitarra a la vez que cantaba. Fue en la Universidad del Salvador, mientras cursaba la carrera de Publicidad que Gustavo conoce a Zeta Bosio, otro joven amante de la música con el cuál pronto desarrollaría una gran conexión, y poco después de esto, una llamada telefónica destinada a la hermana de Gustavo, Laura, conectaría al dúo con el baterista Charly Alberti. Y es de esa alianza que nace primero Los Estereotipos (nombre que al poco tiempo decidieron cambiar por uno más identificable), y finalmente, en 1982, el nombre que redefiniría la música en español: Soda Stereo.

El surgimiento de Soda Stereo coincidió con un momento de gran impacto en la historia social y política de Argentina: la llegada de la democracia a fines de 1983 y la revitalización cultural tras el conflicto de las Islas Malvinas, periodo en el cual el rock nacional  tomó un protagonismo repentino en los medios masivos. Para la época, el género rock era todavía un sonido poco experimentado en el país y continente latino, por lo que la única influencia musical llegó desde países de habla inglesa. Fue en medio de este aire de liberación y rebeldía juvenil que el trío irrumpió en el circuito underground porteño —compartiendo escenarios en recintos emblemáticos como el Café Einstein o el Stud Free Pub— con una propuesta vanguardista inspirada en la new wave y el post-punk británico, esto confirmado por el propio Cerati, que llegaría a confesar en entrevistas que, dentro de sus inspiraciones se encontraban bandas como The Cure, The Beatles y The Police.

Acompañados por la visión de Alfredo Lois en la dirección de arte y videoclips y la influencia de Anastasia ‘Tashi’ en los peinados y maquillaje, la banda convirtió el plano visual en un pilar performativo tan importante como la música. Con su disco homónimo de 1984 y la posterior consolidación de Nada personal (1985), la banda ofreció una estética fresca y bailable que modernizó el panorama sonoro del país, llegando no solo para imponer nuevos sonidos a la vida de los argentinos, sino para también popularizar su estilo de peinados y vestimenta entre jóvenes y adultos, redefiniendo el sonido argentino  y transformando la estructura completa de la industria discográfica latinoamericana, ya que, hasta mediados de los años 80, las agrupaciones de rock en español raras veces salían de sus países de origen, siendo Soda Stereo quienes romperían esa constante al inaugurar la era de las giras continentales masivas.

El fenómeno bautizado por la prensa como la Sodamanía estalló formalmente tras su consagratoria presentación en el Festival de Viña del Mar en 1987. A lo largo de su carrera, la banda acumularía hitos industriales e innovaciones técnicas en la región. Su álbum Signos (1986), se convirtió en el primer álbum de una banda latinoamericana en editarse en disco compacto.  En 1990 lanzaron Canción animal , una obra cumbre del rock en español que incluyó el himno atemporal De música ligera, afirmando así su consagración masiva. En 1996, se convirtieron en el primer grupo iberoamericano en transmitir un concierto en vivo a través de Internet, formando parte de la vanguardia en la era digital.

Además, su capacidad de convocatoria alcanzó dimensiones históricas en eventos como el concierto masivo gratuito en la Avenida 9 de Julio de Buenos Aires en 1991, donde congregaron a más de 350.000 personas, y más tarde, en su histórica gira de reencuentro Me verás volver (2007), lograron agotar seis estadios River Plate.

Tras el anuncio de separación en 1997 inmortalizado con la célebre frase «Gracias totales», Gustavo Cerati emprendió una de las carreras solistas más prestigiosas e innovadoras de la música en español. Catalogado por colegas como Charly García como el «arquitecto de la música», Cerati exploró incansablemente el rock, la música electrónica, el trip-hop y la psicodelia. Producciones como Amor amarillo (1993), Bocanada (1999), Ahí vamos (2006) y su obra final Fuerza natural (2009) ratificaron su virtuosismo para transformar experiencias personales y dolor en arte perdurable.

Al tener en cuenta todo lo expuesto, queda bastante claro que el impacto de Gustavo Cerati y Soda Stereo es algo que va más allá que los meros logros comerciales; su obra moldeó la poesía lírica y la identidad del rock iberoamericano, grabando frases y melodías en la mente colectiva de varias generaciones, y tras su trágico fallecimiento el 4 de septiembre de 2014 luego de permanecer cuatro años en coma a causa del accidente cerebrovascular que sufrió en Venezuela en 2010, la figura de Gustavo Cerati se consolidó como una de las máximas leyendas de la música en español.

Cerati es, hoy en día, una de las mayores pruebas de que lo muerto no permanece realmente así. Y es que su memoria y la de su banda continúan siendo tema de conversación entre jóvenes no solo argentinos, sino de todos los rincones del continente, pasando a la historia no como una banda medianamente reconocida, sino como un fenómeno de la industria que llego a marcar el suelo con sus botas y el mundo con sus voces.

Ya que su legado no ha muerto, en parte gracias al público y a que en la actualidad, Charly y Zeta siguen tocando las mismas canciones de aquella época dorada en honor a su compañero y a los buenos tiempos. Después de todo, los vimos volver una vez más.

Gracias totales por leer.


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