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El Comunicador

Claves para proteger a niños y jóvenes durante la jornada de Halloween
Para vivir un mejor Halloween con los más pequeños de la casa necesitamos garantizar su seguridad. FOTO: Magnific
30 octubre, 2026

Claves para proteger a niños y jóvenes durante la jornada de Halloween

Ante el inminente aumento de aglomeraciones en espacios públicos durante la celebración de disfraces, expertos en pedagogía infantil y derechos humanos advierten sobre los riesgos latentes de extravío, manipulación de alimentos y vulneraciones a la niñez. 

Por Juan Felipe Gómez Macías

Más allá de la diversión que denotan los disfraces, Halloween supone una serie de riesgos para quienes se suman a esta celebración. Aquí presentamos un mapa de riesgos en la primera infancia a la gestión del entorno, según expertos. Según Jessica Correa Zúñiga, licenciada en pedagogía infantil, “el éxito de una jornada masiva no se improvisa”, sino que requiere una planeación previa con los menores, especialmente en la etapa de la niñez (0 a 5 años). Según la especialista, los niños necesitan comprender las dinámicas de la salida a través de un lenguaje sencillo y anticipado, lo que les permite asimilar las pautas de autocuidado y entender las acciones que no están permitidas para evitar accidentes.

Entre los factores analizados desde la pedagogía está el alto flujo de personas en puntos de alta concurrencia, como centros comerciales o espacios abiertos de la ciudad, lo que eleva drásticamente la probabilidad de separación. Para moderar este riesgo, la experta propone herramientas logísticas creativas dentro del núcleo familiar:

Estrategias de identificación visual y verbal

Acordar una palabra clave de uso exclusivo familiar que el menor pueda identificar o replicar en caso de sentirse desorientado o expuesto a un extraño, además de optar por disfraces colectivos que faciliten ubicar al grupo a la distancia.

Bienestar físico y ambiental

La especialista hace énfasis en condiciones logísticas básicas pero determinantes, como la hidratación constante debido a las altas temperaturas del entorno y el uso preventivo de repelente contra insectos durante los recorridos al aire libre.

Control y selección de golosinas

Desde el enfoque de salud y bienestar infantil, se aconseja postergar la ingesta de los dulces hasta retornar al hogar. Esto permite que los adultos realicen una revisión detallada de empaques, olores y condiciones de calidad, previniendo intoxicaciones, atragantamientos en los más pequeños por texturas inadecuadas, o malestares estomacales derivados del exceso de azúcar.

Corresponsabilidad y alertas institucionales

Por su parte, Carolina Patiño Becerra, abogada de la Defensoría del Pueblo, aporta la perspectiva de los derechos humanos y la protección integral, advirtiendo sobre las amenazas a la integridad que se multiplican en el espacio público cuando los controles familiares se relajan.

La entidad institucional advierte que el descuido de los adultos responsables es una de las puertas de entrada a vulneraciones graves, que van desde la pérdida de rastros de los menores hasta la exposición a riesgos de explotación, intimidación o el acercamiento a sustancias psicoactivas y bebidas embriagantes, especialmente en dinámicas donde los adolescentes suelen movilizarse en grupos de pares sin la supervisión directa de un adulto. Ante esta realidad, la abogada enfatiza en la necesidad de mantener un canal de comunicación activo y constante con los jóvenes, recordando que “la protección de nuestros niños y adolescentes en esta celebración es responsabilidad de todos”.

Protocolos ante una emergencia

Ante señales de alerta o situaciones de riesgo consumado, las expertas coinciden en que la reacción debe ser inmediata y articulada con las instituciones del Estado:

Contención en sitio: Dar aviso oportuno al personal de seguridad privada del establecimiento, centro comercial o espacio público donde se registre la contingencia.

Activación de rutas formales: Comunicarse de inmediato con las líneas oficiales de atención para reportar extravíos o posibles vulneraciones de derechos: la línea 123 de la Policía Nacional (con especial atención de Infancia y Adolescencia) y la línea 141 del ICBF.

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