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El Comunicador

Los fandoms musicales en Colombia: de la relegación a la regla
En un fandom existe la diversidad, el pensamiento crítico y el deseo colectivo de luchar por un bien mayor. FOTO: kinegrafo_
26 septiembre, 2026

Los fandoms musicales en Colombia: de la relegación a la regla

Anteriormente, decir que eras fan de una banda como BTS era exponerte a críticas. Hoy en día, en parte, lo sigue siendo, pero tienes un ejército detrás que te respalda.

Por Valeria Hernández Suárez

Es de conocimiento general que, por más que mucha gente quiera hacer creer lo contrario, los fenómenos de fanatismo musical siempre han existido: The Beatles, Lady Gaga, Britney Spears, Menudo, One Direction y Soda Stereo; son algunos de los artistas que a lo largo de los años, han movido cantidades masivas de gente creando los famosos fandoms musicales, término que nace al unirse la palabra fan y la última silaba de kingdom, y utilizándose coloquialmente para referirse a cualquier comunidad de fans de un videojuego, libro, película o, en este caso específico, bandas de chicos o, también conocidas como boybands. Y de una forma reciente, este fenómeno se puede observar mayoritariamente dentro del género del pop coreano o k-pop: nacido en Corea del sur y que se ha expandido a nivel mundial desde hace unos años, siendo justamente bajo este contexto que nace la banda más exponente y grande del género, además de una de las más relevantes en la actualidad y la que cuenta con uno de los fandoms más grandes del momento: BTS.

En Colombia específicamente, este tipo de fandoms siempre han existido, solo que hasta hace relativamente poco se mantenían invisibles ante la cultura mainstream, y BTS debuto durante aquella época de invisibilidad comercial como parte de una empresa pequeña, motivo por el cual, sorprendieron al público al pasar de ser una banda que casi nadie conocía, a liderar múltiples veces listas como Billboard Hot 100. Y su expansión fue tal que logró generar una base de fans tan sólida en nuestro país al punto que, a la fecha, faltan menos de 10 días para que su exitoso World Tour ‘ARIRANG’ llegue a Bogotá, con dos fechas a su máxima capacidad en el estadio el campin, los días 2 y 3 de octubre, recibiendo a los integrantes de la banda como huéspedes de honor durante su paso por la capital colombiana, tal y como lo anuncio el alcalde Carlos Galán el día jueves.

Sin embargo, como siempre ocurre, el crecimiento de una base de fans significa cambios en sus dinámicas internas. Cambios que benefician a todos, pero esto no borra el riesgo de que pueden ser contraproducentes: Los contenidos y la mercancía se vuelven más accesibles, pero al no surtir la suficiente cantidad, genera que muchas personas no alcancen a adquirirlos o quienes lo hagan, los revendan a precios elevadísimos. La creación de espacios más frecuentes y masivos tematizados de las bandas, pero sacrificando aquella sensación de intimidad y familiaridad que se tenía al inicio. Una felicidad inmensa por parte de los fans más antiguos por cómo se van rompiendo de a poco, aquellos prejuicios asociados a ellos, pero que se ve empañada por nostalgia por los tiempos antiguos donde el fandom era más pequeño, personal e inclusive para algunos, seguro.

¿Pero qué tan seguro podía ser para algunos, formar parte de una comunidad que todo un país señalaba y humillaba por ser los diferente? Y es que cuando la fama de BTS comenzó a crecer, la gran mayoría del público pensó que se repetiría la misma historia que ocurrió en 2010 con One Direction: Cualquiera que se atreviera a decir públicamente que le gustaba la banda seria señalado y recluido por tener un gusto ‘diferente’, pero la sorpresa llegó cuando, si bien al comienzo el patrón ya conocido tomo forma, años después el público general del país parece haber aceptado casi por completo la existencia no solo de la banda sino también de su fan base, como algo normal dentro de la cultura, saliendo de ese paradigma por completo.

Ahora, los motivos del porque Colombia parece más abierta a aceptar este aspecto de la cultura musical en la actualidad son, a la larga, muchos: El crecimiento exponencial no solo de la banda sino del género en sí, o el cambio de aquel pensamiento de la sociedad que el fanatismo era algo inmaduro, pero específicamente en el caso de BTS hay un factor adicional, uno que representa en gran parte no solo la madurez, sino el nivel de inspiración y mensaje que transmite BTS para sus fans, y estos son los movimientos sociales liderados a nombre de ARMY —nombre de las fans del grupo— o a nombre de los mismos chicos.

Y esto se refleja en diversos proyectos que se han realizado a lo largo de los años. Uno de los más recientes fue You Never Walk Alone, realizado en el marco del 13° aniversario de la banda y liderado por la fanbase nacional, tuvo como propósito la donación de 500 platos de comida de la mano de la fundación ‘Bogotown’ bajo el mensaje de ‘permanecer al lado de otros incluso en sus momentos más difíciles’. Al finalizar el tiempo de recolección, el proyecto finalizó recolectando $6.915.000 COP, es decir 1.257 platos de comida, más del doble que la meta inicial, siendo este tipo de cosas y el historial que tiene el fandom de apoyar causas sociales por el país lo que, desde cierto punto de vista, no solo ayudó a quitar el estigma de que formar parte de un fandom o ser fan de una boyband es simplemente escuchar su música y ver sus videos, sino lo que siempre ha sido la verdad: que en un fandom existe la diversidad, el pensamiento crítico y el deseo colectivo de unirse por un bien mayor, encontrando en el mensaje y ejemplo de estos ídolos una inspiración para luchar por mejorar nuestro entorno.

Al final del día, el mayor y mejor cambio que ha sufrido la cultura de fandoms en Colombia, reflejándose en fanbases como ARMY es, justamente, la aceptación, brindándoles con esta a todas esas personas interesadas en una banda, tal y como muchos dentro del fandom alguna vez fueron, la oportunidad de vivir esa etapa sin miedo al rechazo social y, especialmente, con espacios seguros para expresar estos gustos. Y si bien la emoción de los nuevos fans no vendrá por encontrar algún artículo de BTS en una tienda escondida en medio de una ciudad y un país donde la mitad de sus habitantes no los conocían y la otra mitad juzgaban a quienes sí, esta seguirá existiendo por un motivo mucho mejor: El saber que hay más gente con sus mismos gustos, más gente que entiende aquel sentimiento de admiración y felicidad que les genera su música y sobre todo, saber que pueden decir con seguridad ‘sí, me gusta esta banda, ¿y qué?’.

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